presentacion
Con los matices propios de la tradición monástica, esta comunidad de Hermanas Concepcionistas vivimos el seguimiento de Cristo según los consejos evangélicos de castidad, pobreza, obediencia y clausura.
Dios quiso que el acontecimiento de la Inmaculada Concepción fuera vivido de forma radical con el nacimiento de un nuevo Carisma en la Iglesia. Este proyecto fue llevado a cabo por santa Beatriz de Silva, fundando la Orden de la Inmaculada Concepción. Hace ya más de 500 años de su aprobación (1489) y nuestro Monasterio es uno de los primeros frutos de esta inspiración (1547).
Desde el Misterio de la Inmaculada Concepción hemos sido llamadas a prolongar y hacer presente la GRACIA de la que la Virgen María fue colmada. Ella es el primer fruto de la Redención de Cristo y como primera Redimida nos abre un camino en la búsqueda incesante de Dios. Desde Él buscamos, con solicitud materna, la salvación del hombre, de todo hombre.
Toda nuestra vida es DON, GRACIA. La contemplación es nuestro apostolado. Es esta actitud contemplativa de continua oración y alabanza la que nos hace testigos de la belleza y la Verdad de Dios, belleza que queda plasmada en el trabajo manual que presentamos en este catálogo.